miércoles, 1 de febrero de 2012

Cruz cofrade de los años 50

En la página de la Cofradía del Santo Entierro y Nuestra Señora de los Dolores nos muestran una de las cruces que se utilizaban por los cofrades de la desaparecida Cofradía de Nuestra Señora de los Dolores de Oviedo.

Esta cruz, latína y de clara inspiración en la Cruz de La Victoria, es de los años 50-60, último periodo de esplendor de las Cofradías de Semana Santa en nuestra ciudad de Oviedo, antes de su desaparición, recordemos que en este periodo la última de las Cofradías que procesionó por Oviedo fue la Cofradía del Santo Entierro, el Viernes Santo de 1968.









Un amigo cofrade, hermano del Silencio, me había comentado  que en su familia tenían una como ésta y ya había quedado para hacerle unas fotos y publicarlo en el Blog, pero parece ser que no es la única, como es lógico habrá bastantes de ésta y de otras cofradías.

La Cofradía a la que pertenecía la cruz pectoral que se muestra en las imagenes adjuntas, se fundó en torno a la Escuela de Artes y Oficios de Oviedo, sita en la Calle Rosal en el edificio que actualmente ocupa la Escuela Municipal de Música, siendo director el señor García Miñor, de ésta Cofradía escribió D. José Luis Felgueroso  en la revista de la Cofradía del Santo Entierro "Paso a paso" del año 2004 lo siguiente:

"En mayo de 1952, se constituye en la Iglesia Parroquial de San Isidoro, la Cofradía  de Nuestra Señora de los Dolores. Se regía por una Junta Rectora, al frente de la cual figuraban dos Hermanos Mayores: «uno nato, que será el Director de la Escuela de Artes y Oficios Artísticos de Oviedo» y otro, «como Hermano Mayor en colaboración y sustitución del anterior» que será el Presidente de la Sección de Hombres de la Acción Católica de San Isidoro.

         Podían pertenecer a la Cofradía «todos los varones de 15 o más años de edad y las señoras y señoritas que lo deseen sin limitación alguna» si bien «únicamente pueden ser inscritas para lucrar las indulgencias y las gracias espirituales concedidas a los cofrades, no pudiendo ellas ejercer cargos, tomar parte en las votaciones, etc.», y ello en razón de así venir establecido en el Canon 709 del entonces vigente Código de Derecho Canónico, hoy afortunadamente modificado.

         Contaban los cofrades con un hábito -si bien no tenemos noticia de que haya sido utilizado en ninguna ocasión- «compuesto de túnica blanca (amarillenta) de lanilla, cíngulo grueso de cáñamo y manto de panilla negra. Y un cubre cabeza de raso negro». Figuraba igualmente en las Constituciones la existencia de «un distintivo de metal blanco en forma de cruz con un calado interior circular conteniendo el corazón y los siete puñales»; para hacer frente a los gastos de la Cofradía se establecía «una cuota de cuantía voluntaria, no inferior a cinco pesetas los caballeros y dos pesetas las señoras» cuya falta de pago hacía que «se sobreentiende que renuncia a los derechos que le concede».

         Las citadas Constituciones fueron aprobadas por el entonces Obispo de la Diócesis D. Francisco Javier Lauzurica y Torralba, el día 4 de junio de 1952.

Los dos primeros Hermanos Mayores de la Cofradía de Nuestra Señora de  los Dolores fueron, el conocido escritor, ya fallecido, D. Antonio García Miñor y D. José Llavona Hevia, Director de la Escuela de Artes y Oficios Artísticos y Presidente de la Sección de Hombres de la Acción Católica de San Isidoro, respectivamente."

Os dejo una foto del detalle del corazón atravesado por los siete puñales, puñales que representan los siete dolores de la Virgen y que hoy son motivo central del escudo de la Cofradía del Santo Entierro y Nuestra Señora de los Dolores.






























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